Una ambición clara: reducir la huella “desde el campo hasta la malta”
Intermalta —líder nacional en producción de malta, con tres plantas en San Adrián, Albacete y Sevilla— llega a Cultiva 2026 con una hoja de ruta que conecta agricultores, obtentores, proveedores, centros de I+D y cerveceras bajo un objetivo medible: reducir emisiones en origen y certificar los resultados.
El corazón de esa estrategia es InBAR (Intermalta Barley AgroRegenerative), un programa que reconoce el esfuerzo del agricultor y traslada la reducción de emisiones a la cadena de valor, con verificación independiente de AENOR.
InBAR, de proyecto piloto a realidad escalable
En solo dos campañas, InBAR ha duplicado su alcance y ha superado las 30.000 toneladas de cereal con bajas emisiones, con el 100% de las toneladas certificadas por AENOR. La capilaridad del modelo se apoya en más de 90 agricultores, 8 proveedores y cerca de 5.000 hectáreas gestionadas bajo buenas prácticas agronómicas, una base que Intermalta prevé ampliar en 2026.
¿Por qué es relevante?
Porque permite disponer de malta con menor huella de carbono, basada en un programa medible, trazable y auditado, y al mismo tiempo genera valor para el productor, tanto en reconocimiento técnico como económico.
Qué presentará Intermalta en Cultiva 2026
- Continuidad y consolidación de InBAR: mantenimiento de la escala alcanzada y preparación para su siguiente salto en 2026.
- Metodología y certificación: foco en buenas prácticas (suelo, biodiversidad, agua, residuos, nutrición), formación y acompañamiento técnico, y esquema AENOR que garantiza la trazabilidad de los resultados.
- Horizonte 2030: objetivo de reducción del 20 % de la huella de carbono, 100.000 t/año de cereal con bajas emisiones y 20.000 t/año procedentes de agricultura regenerativa.
Alianzas que convierten la sostenibilidad en ventaja competitiva
El programa se apoya en una red de colaboración con instituciones de referencia —Universidad de Córdoba (UCO), AEAC.SV, IFAPA, RED ARAx, Xunta de Galicia y principales empresas de fertilización— para optimizar la fertilización, mejorar la salud del suelo, ganar eficiencia hídrica y medir científicamente emisiones y carbono.
Además, Intermalta impulsa Navarra 360, primer proyecto “Landscape” del Regenerative Innovation Portfolio de EIT Food (2024–2027): 80 agricultores objetivo, 2,5 M€ de soporte, planes de transición, formación y un sistema MRV robusto. La iniciativa ya ha mostrado tracción: ≈4.000 ha en transición y más de 38 agricultores participantes en 2025–2026.
I+D orientado a calidad y seguridad: FUSPREDICT
Intermalta presentará avances de FUSPREDICT (2023–2026), un consorcio con TEREOS, Geoslab/Geospatiumlab, FITA, Universidad de Zaragoza e IPE‑CSIC
El proyecto desarrolla modelos predictivos en la nube para anticipar el riesgo de fusariosis y micotoxinas en cebada y maíz, combinados con estrategias agronómicas de prevención, reforzando la seguridad y la calidad de la materia prima desde el origen.
Descarbonización industrial: el otro eje estratégico
La reducción de emisiones no se limita al campo. Intermalta avanza también en la descarbonización de sus procesos industriales.
En mayo de 2025, Intermalta inauguró una planta de cogeneración con biomasa en Sevilla (inversión de 14,6 M€) que reducirá en más del 75% las emisiones de esa maltería (8,2 MW térmicos y 1,3 MW eléctricos), acercándola a ser la primera maltería net zero del país. Es un hito sectorial reconocido por asociaciones y medios especializados.
En San Adrián (Navarra), la compañía cuenta con 12.000 m² de paneles fotovoltaicos (2.092 módulos) que cubren ~el 12% de las necesidades eléctricas anuales del sitio y evitan ~685 t CO₂/año, reforzando el autoconsumo renovable en la planta matriz.
Y en Albacete, además de la ampliación de capacidad acometida con el Proyecto Cervantes (hasta 100.000 t/año), Intermalta ejecutará actuaciones de descarbonización tras la concesión de ayuda PERTE (10,9 M€) para su planta albaceteña, alineadas con la hoja de ruta climática de la compañía.
Valor para cada eslabón de la cadena
Para el productor: reconocimiento económico y técnico por reducción de emisiones, acompañamiento agronómico y oportunidad de diferenciación con prácticas regenerativas y certificación.
- Para el proveedor/obtentor: integración en un ecosistema de innovación (ensayos, MRV, transferencia) que acelera la adopción de variedades y manejos adaptados a maltería y clima.
- Para la cervecera: disponibilidad de malta con menor huella, soporte a objetivos climáticos (Scope 3) y un relato trazable y auditable de sostenibilidad desde origen.
Próximo hito: Cultiva 2026
El mensaje de Intermalta en Cultiva es claro: la sostenibilidad solo es transformadora cuando es medible, verificable y escalable.
Con InBAR como eje en campo, Navarra 360 como acelerador de la transición regenerativa, FUSPREDICT como refuerzo de calidad y seguridad, y la descarbonización industrial como pilar complementario, la compañía continúa avanzando hacia un modelo más eficiente y resiliente para toda la cadena cervecera.
“Sin cebada, no hay cerveza… y sin sostenibilidad, no hay futuro”. La transición ya está en marcha.