BLOG

Forgasa: El éxito del campo nace bajo tierra

Aragón, del subsuelo al rendimiento: datos que explican por qué el cereal empieza a cambiar desde la raíz.

En Ariño (Teruel), donde durante décadas la riqueza estuvo bajo tierra en forma de carbón, hoy el futuro agrícola también emerge desde el subsuelo, pero con otra lógica. En un contexto marcado por la volatilidad climática, el encarecimiento de insumos y la presión sobre la rentabilidad, los sistemas extensivos están dejando de buscar únicamente producción para empezar a exigir eficiencia fisiológica, estabilidad agronómica y resiliencia del suelo. En ese punto de inflexión, FORGASA®, perteneciente al Grupo SAMCA, ha convertido un recurso geológico de más de 35 millones de años en una herramienta agronómica que empieza a ofrecer resultados medibles en campo.

El punto de partida es la leonardita, una materia prima exclusiva cuya riqueza en sustancias húmicas altamente estables permite actuar no solo sobre la nutrición, sino sobre la estructura y funcionalidad del suelo. A través de la tecnología Forgatech, FORGASA® ha desarrollado los Leofertilizantes®, un gránulo uniforme de 2 a 5 mm que integra nutrientes minerales y compuestos húmicos bioactivados en una sola unidad física. Esta co-granulación garantiza una distribución homogénea en campo y, sobre todo, una acción simultánea sobre suelo y planta, base del concepto AGROEVOLUTION®: rentabilidad que cuida el suelo.

Los ensayos en cebada de invierno reflejan con claridad esta lógica. En Peroniel del Campo, con una siembra de la variedad Centella a 230 kg/ha, se comparó un manejo convencional —abonado de fondo 6-20-8 a 350 kg/ha y cobertera N27 a 350 kg/ha— frente a un abonado de fondo con Leofertilizante® a la misma dosis. El resultado fue un salto de 3.235 kg/ha a 3.626 kg/ha, lo que supone un incremento de +391 kg/ha (+12%). Sin embargo, el dato más revelador no es solo productivo, sino económico: con un sobrecoste de apenas +2 €/ha, el margen adicional alcanzó +73 €/ha, evidenciando una mejora directa en la eficiencia del sistema.

En trigo, los resultados permiten entender el porqué de estas diferencias. Los ensayos realizados por el departamento de I+D+i de FORGASA®, en colaboración con una certificadora externa, muestran que la aplicación de estas formulaciones provoca un incremento del desarrollo radicular de entre el 200% y el 400%. Este crecimiento transforma la relación de la planta con el suelo, ampliando su capacidad de exploración en profundidad y su acceso a agua y nutrientes en condiciones limitantes. Como consecuencia directa, la absorción de nitrógeno se incrementa en un 86% frente al uso de urea convencional, mientras que la biomasa aérea aumenta en un 56%, reflejando una mayor eficiencia fisiológica.

Esta mejora en la eficiencia de uso del nitrógeno, que puede alcanzar valores de hasta el 90%, reduce pérdidas por lixiviación y volatilización, un aspecto crítico tanto desde el punto de vista económico como ambiental. A su vez, la acción de las sustancias húmicas evita el bloqueo del fósforo en el suelo, aumentando su disponibilidad hasta en un 74%, y mejora la capacidad de intercambio catiónico, facilitando una nutrición más equilibrada.

Donde estos efectos se manifiestan con mayor intensidad es en condiciones de estrés. En los arrozales del Delta del Ebro, sobre suelos con elevada salinidad y bajo potencial productivo, los ensayos de la campaña 2024 muestran incrementos que superan los +2.000 kg/ha en determinadas variedades. En el caso de la variedad Soto, la producción pasó de 7.296 kg/ha a 9.576 kg/ha, lo que representa un aumento de +2.280 kg/ha (+31%). En otras variedades, como J. Sendra, los incrementos alcanzaron +1.454 kg/ha en condiciones estándar y +814 kg/ha en parcelas con alta salinidad, logrando producciones de 8.445 kg/ha. En Okura, el rendimiento aumentó de 5.530 kg/ha a 6.564 kg/ha, sumando +1.034 kg/ha, mientras que en Hispasur, en condiciones extremas, se alcanzaron 7.638 kg/ha frente a 6.671 kg/ha, con una reducción de dosis de fertilizante del 46%, lo que supone +967 kg/ha adicionales con prácticamente la mitad de insumo.

Especialmente significativo resulta el ensayo de rescate en arroz tras un episodio de estrés salino severo. En una siembra en seco afectada por lluvias que elevaron la salinidad del suelo, el cultivo inició un proceso de colapso. La aplicación de una enmienda orgánica basada en leonardita a 300 kg/ha permitió revertir la situación en pocos días, reactivando el crecimiento vegetativo y salvando la cosecha. Este tipo de respuesta pone de manifiesto el papel del suelo como sistema activo, capaz de recuperar funcionalidad cuando se restablecen sus equilibrios.

En maíz, bajo condiciones de regadío intensivo, los resultados consolidan esta tendencia hacia la eficiencia. En Villafranca, comparando un abonado convencional 7-14-14 a 700 kg/ha con un Leofertilizante® a la misma dosis, ambos con cobertera de N32 a 600 kg/ha, la producción aumentó de 12.911 kg/ha a 13.222 kg/ha, lo que supone +289 kg/ha (+2%). Aunque el incremento productivo es moderado, el impacto en rentabilidad es significativo, con +102 €/ha de beneficio neto adicional, reflejando una mejora en la eficiencia del sistema productivo.

Más allá de la producción, los indicadores edáficos refuerzan el cambio de enfoque. Los Leofertilizantes® permiten aumentar la capacidad de retención de agua hasta un +8%, un factor clave en zonas de secano y en escenarios de estrés hídrico creciente. Esta mejora, junto con el incremento de la actividad biológica del suelo y la optimización de la disponibilidad de nutrientes, configura un sistema más estable y resiliente.

En un momento en el que la agricultura extensiva se enfrenta a límites cada vez más evidentes, los datos apuntan a una conclusión clara: la productividad ya no depende únicamente de la cantidad de insumo aplicado, sino de la capacidad del sistema suelo-planta para responder de forma eficiente y sostenida.

¡Déjanos un comentario!
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.